domingo, 29 de diciembre de 2013

LA TERCERA OPCIÓN

   La figura de José ha sido siempre algo enigmática. Poco es lo que nos ofrece la Escritura sobre él y mucho el misterio que lo envuelve. Pero justamente eso hace que sea enormemente atrayente. Creo además que todos llevamos un José dentro y que muy pocos le “damos vuelos”. Porque José es el hombre de la “tercera opción”, lo llamaría yo. Cuando hay cantidad de ocasiones en la vida que se nos plantean en principio con sólo dos opciones de resolución, el bueno de José vería una tercera y esa es justamente la que nos llevaría a la vida desde el Espíritu. Me explico: planteándonos el tema tal y como nos lo presenta el NT, como siempre otra cosa será como sucedió en realidad o si sucedió algo de aquello, estaréis conmigo que la vuelta que en un momento tuvo que dar José a su vida fue total. Cuando el hombre está más tranquilo y más en situación de ir echando raíces en su vida, toca que “la nube se mueva” y José tiene que desinstalarse por dentro con respecto a su relación con María y tomar una opción. Y las dos que se le presentarían como directas y lógicas serían: como judío cumplidor de la Ley, era su obligación acusarla. Como hombre respetuoso y amante, quizá podría dejar su relación con María y marchar a otro sitio sin herirla más de la cuenta. Pero a José se le pide algo más, “la tercera opción”: no la abandones ni la acuses, introduce en tu vida, hasta tus entrañas esto que no has pensado para ti y continúa tu vida con ello. ¿Cómo? Una opción completamente de locos y que rompía con lo más sagrado a los ojos de la Ley de Dios y de los hombres.
    El hombre está llamado continuamente a reciclarse y a dudar de todo para ir abriendo nuevos caminos ahí donde no los hay. La opción de José ya está tomada. Ahora le queda seguir atento para ver cómo recorrer ese camino. Y eso pasa por una nueva desinstalación: coge a María y al Niño y llévatelos a Egipto. Donde el hombre fue esclavo lleva tú la Luz. Coge en tu vida todo lo que tienes, dirígete hacia lo más profundo de ti, allí donde hay oscuridad, miedo, incertidumbre y lleva la Luz de Dios que habita en ti. Cuando este camino lo hayas hecho podrás volver a la vida, a lo cotidiano, a Nazaret, pero no tardes, debes hacerlo ahora. Herodes busca a tu niño para darle muerte. ¿Quién es tu Herodes? Sí te encuentra, si logra hacerse contigo matará en ti lo que más le interese y ya no volverás a mostrarte como ese ser de Luz que fuiste creado. Si no tomas ahora toda tu vida y te desarraigas no cumplirás el sueño que Dios tiene para ti y que te hará profundamente feliz.
    A veces esta toma de decisiones se nos presentará en forma de sueño, porque durante la noche surgen en nosotros los deseos y anhelos más profundos, pero en la mayoría de las cosas es la atención a lo que vivimos lo que nos va a delatar qué es lo que tenemos que hacer. Porque una vez más la clave no está fuera sino dentro de nosotros. Por eso José no necesita preguntar a nadie qué hacer con María al principio ni con la recién estrenada familia después. Todo se le transmite en sueños, en lo más profundo de él. Y no se lo pierde porque está atento y sabe por tanto interpretar lo que Dios le dice.
    Ojalá descubramos esa parte de nuestra vida que se llama José y que clama una y otra vez que sólo por un proceso de desinstalación continua conseguiremos despistar a los Herodes que son externos a nosotros y que tienen como misión hacernos vivir fuera de nuestros límites generando un continuo ruido. Atentos también en esta Navidad, tiempo propicio para dejarse llevar o estar en nosotros.

CLARA LÓPEZ RUBIO

sábado, 28 de diciembre de 2013

¡HAY ESPERANZA! ¡SIENTE EN VERDE!


   La bienvenida -esta vez sin retrasos- en el autobús, el túnel de lavado y el bocata, el caldo y cafetito hicieron que la acogida fuera calentita a pesar de que salía “humillo” por nuestras bocas. Luego las razones para la esperanza de Irene Villa y demás, nos emocionaron y caldearon el corazón. Después los habitantes de “Verdilandia” –un poco cabezones- nos hicieron reír, y de ahí ¡a los talleres! Y como siempre fueron de lo más variado. En la calle hicimos trueque de mensajes de esperanza y a pesar de que algunos viandantes se escapaban hubo mensajes preciosos. Con “el poder del silencio” pudimos pararnos un poco, serenarnos y compartir lo vivido: ¡qué bien nos viene pararnos! En la “Disco-móvil” nos pusimos las gafas para verlo todo un poco más verde y además de mucha marcha pudimos crear una canción de lo más original. Y en “el poder del corazón” aprendimos alguna técnica para gestionar nuestras emociones y salimos con la sensación de que algo importante habíamos descubierto.
   La comida, un momento especial para compartir todos juntos, reírnos, reponer fuerzas, ponernos al día de cómo estamos, conocer gente nueva y hasta descubrir las lindezas culinarias de algunos de nosotros, o de nuestras madres.
   Y después de la evaluación y la preparación de la celebración, vino la eucaristía. Alguno justo antes de la celebración decía que estaba cansadísimo, que se hacía mayor, que esto ya no era para él. Y después de la celebración se había llenado de energía y estaba que podía con todo. Él mismo decía que es que “la eucaristía me pone”. ¿Qué ocurrió en ese rato en la Iglesia?
   Pues que vivimos la magia que había detrás de todo lo descubierto en los talleres: una acogida que hacía que comenzáramos con buen pie; un pregón precioso, lleno de palabras que esponjan el corazón y unas peticiones que nos vinieron directamente de la calle; unas palabras de esperanza y un evangelio representado “muy maño” –sólo les faltó decir “¡co!”-; unas ofrendas que sin hacer ruido dijeron mucho de lo vivido en el taller de emociones; un abrazo y un “más juntos final” que nos hace vivir todo ese cariño que nos tenemos y que nos hace tanto bien; un regalito con mucho sentido y unas canciones que nos fueron animando poco a poco hasta la apoteosis de la canción final, original del Pregón y con muchísimo ingenio.
   ¿Qué más se puede pedir? Pues que todo esto continúe, que sigamos llenando de verde nuestras vidas y que contagiemos un poquito al que tenemos al lado… ¡Por cierto, puedes completar esta crónica haciendo comentarios abajo y así saldrá lo vivido por todos!! ¡¡Feliz Navidad, feliz siente en verde!!

P.D: os dejo la canción original del Pregón para que recordéis aquella apoteosis.

Con la música de 25 de diciembre.
Llega ya la navidad green green green,
bien llenita de esperanza, green green green,
nos da igual la lotería estamos llenos de alegría,
en el túnel de lavado
dejamos lo malo a un lado green green green. (bis)

Con la música de la Marimorena
Este año en pregón,
mucho estamos aprendiendo,
que aunque haya gente que llora
siempre hay alguien sonriendo.
Dale, dale, dale, que aunque algo te duela,
siendo optimista todo el mundo vuela.

Con la música de Arre borriquito
Somos los jufritos, sueña siempre en verde,
hay que levantarse siempre muy alegre.
No te quedes quieto, siente el corazón,
para que te animes, canta esta canción.
Canta sueña y baila, piensa siempre en verde,
siempre positivo, siempre diferente.
Hazlo todo todo el año, siéntete feliz
ríele a la vida, todo es para tí.

Con la música de campana sobre campana
Os invitamos a todos
a todos os invitamos a todos (bis)
¿A qué? ¿A qué leches va a ser?
A que estas Navidades pensemos siempre bien.

Con la música de los peces en el río
Son estos días alegres para estar con la familia
Repartiremos abrazos,
voy a hacerte compañía..
Pero mira ese niño que nos llena de alegría,
pero mira ese niño que ilumina nuestras vidas.
Tiempo y tiempo por fin llego el momento,
ya ha nacido el niño como lo ves te lo cuento

Con la música de navidad, navidad
Logroño, Tudelá y Zaragozá,
todos juntos celebramos que ya es Navidad... Hey!
Uno trae amor, otro la ilusión ganas de vivir desde el corazón.
Si abrazos y amigos quieres encontrar,
en este Pregón no van a faltar.

Con la música de María, María
Lo que hoy aquí hemos vivido, ring, ring,
lo hemos compartido, lo hemos disfrutaó
y a la gente afuera hemos animaó
queremos que te lo lleves
Para que allí donde vayas ring ring,
piensa siempre en verde te lo digo a tí,
tu no te lo quedes, cuenta por allí,
que a todo el mundo le llegué
Pregon 2013, siente siempre en verde,
Regala alegría hasta el año que viene.

jueves, 26 de diciembre de 2013

CAMINOS DE AHONDAMIENTO EN EL MISTERIO

   Son caminos que el ambiente social no propicia mucho, pero que si se está atento, tampoco son tan difíciles y ya los vamos experimentando desde hace años:
  • El camino del silencio deseado: no impuesto, sino deseado, buscado, personalizado. Navidad es buen tiempo para el silencio, porque el silencio fue el envoltorio encarnacional en los días de su nacimiento y sigue siendo ahora una puerta al Misterio.
  • El camino del compartir sencillo: no solamente la mesa, la liturgia, la oración, al fiesta. También la palabra: hablemos algo de la navidad como misterio de pobreza y alegría. Confiémonos nuestros itinerarios personales.
  • El camino de la cercanía al débil: al que le cuesta más celebrar por lo que sea, a quien está más frío, más solo, más despegado, a quien pasa ya de estas cosas porque las tiene sabidas. Estar ahí diciendo con sencillez y con pocas palabras que el misterio sigue siendo atrayente si lo mira con ojos vivos.
  • El camino de la Palabra rumiada: porque Navidad es tiempo bueno para rumiar la Palabra, la “carta de la Encarnación y del amor” que es la 1 Jn. Tiempo para hacer más sitio a la Palabra.
  • El comino de la contemplación creacional: porque aunque es invierno, la creación sigue siendo hermosa, la hermosa tierra que acogió a Jesús como nos acoge a nosotros. Mirar la tierra, tocarla, besarla, abrazarla, llamarla hermana y madre.
  • El camino de la música profunda: la sencilla música que puede ser nuestro canto y que se prepare mejor que en otras ocasiones. O la gran música que podemos escuchar en el tocadiscos: el Mesías de Händel, siempre hermoso o el “Oratorio de Navidad” de Bach, enorme como toda su música religiosa.
  • El camino de la sencillez que comparte: la de quien sabe celebrar y la de quien sabe compartir porque, a la vez que mira el Misterio, mira su prolongación en el misterio humilde la vida de quien anda en necesidad, como la anduvo Jesús y su familia.

   No hemos de temer acostumbrarnos a celebrar la Navidad “de otra manera”. No es menos disfrutante que la que nos quiere contagiar el hecho social. Tiene otros gozos, otros valores, otras sensaciones, otros escalofríos. Pero, a la larga, puede ser mucho más satisfactoria. Asomarse al Misterio es, de alguna manera, contagiarse del Misterio.

Fidel Aizpurúa, capuchino


martes, 24 de diciembre de 2013

LO INMENSO EN LO PEQUEÑO PUEDE ENCONTRAR MORADA (II)

8. Jesús, eliminador de barreras hacia la total fraternidad: Ya que la historia humana es un continuo elevar barreras a la fraternidad, a la relación, al entendimiento. Jesús es uno que, a su manera, ha tendido a eliminar barreras, a hacer de “los dos pueblos (de toda variedad social) uno” (Ef 2,14). De ahí que una visión de lo cristiano que mantenga viva la barrera de la religión es algo que se aleja del Evangelio.

9. Jesús, camino hacia la profunda humanidad: Porque esa ha sido la meta de su descenso, de la kénosis que da sentido a su existencia histórica (Filp 2,6-11). Eso marca la dirección de la experiencia cristiana: ahondar huyendo de la superficialidad hasta dar con la verdad última que anida en los pliegues profundos del alma.

10. Jesús, que hace innecesaria la distancia entre lo humano y lo divino: Como queda claro en el Evangelio al poner como absoluto único no el de Dios, sino el de la persona. No es el “amor más grande” el amor a Dios sino el de quien entrega su vida por amor (Jn 13,18).

11. Jesús, seguridad que nos confirma en la posibilidad de lograr la plenitud: Ya que la dura experiencia histórica lleva a pensar que el logro de la plenitud es una quimera. Pero Jesús confirma a la persona que está destinado a la dicha y que su mayor pecado sería no lograrla. Por eso el suyo es un programa de felicidad (“Dichosos”).

12. Jesús, facilitador de vida: Por lo que la religión no puede ser un impedimento más en la vida sino un cauce facilitador. Eso ha demandado a Jesús una fuerte resituación del planteamiento religioso: allí donde hay conflicto en religión y persona, Jesús opta por la persona asumiendo con valentía el conflicto (Mt 12,1-8). Su propuesta es “ligera”, tiende a facilitar al máximo los duros caminos de los pobres (Mt 11,30).

13. Jesús, revelador de la fuente del ser: Porque sin ser la fuente del ser ha sido un revelador prístino de esa fuente diciendo que se ha quedado en él (Jn 1,32) y en toda persona (Jn 14,23), en toda realidad. Por él sabemos los cristianos que tal fuente mana aunque, al ser gentes de superficie, no la percibamos e, incomprensiblemente, traicionemos al ser.

14. Jesús, profeta de la plenitud del mañana: Ya que la pregunta por ese lugar que llaman el “mañana” surge en la vida de los débiles (E. Dickinson). Y Jesús no ha anunciado doctrinas, ni leyes, ni morales, ni religiones, sino “un nuevo amanecer”, un posibilidad en las manos (Hech 26,23).

Fidel Aizpurúa, capuchino

lunes, 23 de diciembre de 2013

LO INMENSO EN LO PEQUEÑO PUEDE ENCONTRAR MORADA (I)

   Cada vez que uno se pone conscientemente ante el Misterio ha de aquietarse, ha de hacer silencio por dentro, tiene que aguzar la mirada interior, esa que capta intuiciones y alimenta anhelos. Ponerse limpiamente ante el Misterio, sin intentar penetrar en él y sin poner tampoco trabas que no son misterio. Estar ante el “misterio abrupto” de la Navidad (U. von Baltasar). Abrupto porque es misterio de hondura y de pobreza; difícil porque trata de cómo lo nuestro, tan pobre, es morada suya.
   Precisamos cada Navidad hacer este trabajo de ahondamiento para que el ruido social de las fiestas no ahogue, también en nosotros, la hermosura de lo que quiere sugerirnos el Misterio. Tan somos tan despistadizos que cualquier cosita nos desvía del lugar del Misterio. Mucho más si eso está consagrado y apadrinado por una sociedad que respira, en su gran mayoría, otros aires.
   ¿Cómo nombrar a ese Jesús del Misterio? ¿Cómo acercarse a aquello que nos es muy difícil de asimilar porque, a la postre, es el misterio de la pobreza con Dios dentro? ¿Cómo hacerlo de manera que nos ilusiones hoy? Los modos tradicionales de entender la encarnación, modos de origen dogmático, aunque cordialmente aceptados quizá hayan perdido su capacidad de sugerencia y, con ello, su fuerza para renovar en nosotros el estremecimiento del Misterio. Si así fuera, habría que intentar otras maneras de nombrar al Jesús que es carne, a Dios que es carne por amor.

jueves, 19 de diciembre de 2013

UNA NUEVA NAVIDAD…

   Desde hace algún tiempo, en mí se ha ido forjando la sensación de que siendo Dios aquel Ser que vive en mis entrañas, existe para toda la humanidad y por esta razón no somos nosotros ni más ni menos importantes que otros habitantes en la tierra. También tengo claro que hemos concretado la experiencia que de Dios tiene el hombre en la figura de Jesús de Nazaret, en este tiempo y en esta cultura, lo cual no ha sido así en otras partes del planeta o en otros tiempos. Desde este punto, también se hace necesario extrapolar la experiencia de la Navidad a otras perspectivas más ricas. La experiencia que tiene José es la de un hombre que descubre en sí mismo una parte de su historia que tiene que cambiar. Quizá, instalado ya en su presente relación con María, la experiencia de Dios le desinstala de sus proyectos y tiene que buscar algo más profundo. Como tantas veces hemos dicho que tenía que hacer el pueblo de Israel. Si María le parece que no ha sido capaz a la primera de cambio de mantenerse fiel a su relación, algo tiene que hacer. Sí algo tiene que hacer, pero no con respecto a ella, sino a sí mismo. Porque la solución a las cuestiones no se realiza fuera de nosotros, sino en lo más profundo de nosotros mismos. Cuando ya no hay juicio ni expectativas, el ser humano se presenta natural y espontáneo. Y éste es el ángel que se le aparece. Dentro de nosotros existe ya un espacio de silencio y de luz que se hace necesario encontrar. Cuando es así, sabemos qué camino tomar.
   Hay muchas ocasiones en la vida donde nuestra expectativa más profunda ya no se cumple y se hace entonces necesario cambiar el rumbo y buscar nuevas realidades. La Navidad es ideal para esa actitud. Cuando en estos días todo nos habla de familia, felicidad, encuentros, sentimientos… algo se quiebra porque no tenemos todos los elementos a nuestra mano para vivir una Navidad perfecta. Dios viene a salvarnos de esto. Al no haber ya separación entre Él y yo, la experiencia nace en las entrañas y no busca calmarse ni anclarse en ningún sentimiento en particular: “Dios es y basta”.
   Esa es la experiencia de José. Porque “Dios es…”, se introduce de lleno en el Misterio cambiando así completamente su vida. ¿Por qué no? ¿Que nos lo impide? A lo único que hay que temer es a no gustar día a día la experiencia de Dios que mora en las entrañas. Lo demás… se nos dará por añadidura…
   Una nueva Navidad nos está esperando tras la puerta.

CLARA LÓPEZ RUBIO


lunes, 16 de diciembre de 2013

NAZARET


   Actualmente es una ciudad como tantas del norte de Palestina y como tantas otras que se ubican a lo largo de toda la tierra: ajetreo de gentes que van a lo suyo, coches, taxis, autobuses y motos que ensordecen la ciudad, mercados abarrotados de mercancías con vendedores que te quieren atrapar como a una mosca en cualquiera de sus múltiples golosinas. Si no te dijeran que estás en Nazaret y no vieras los edificios emblemáticos miles de veces publicitados en periódicos y revistas no la distinguirías fácilmente de otras muchas. Pero tampoco fue importante en el pasado.
   Entonces, ¿por qué es conocida Nazaret? Por una simple familia de tres personas que tampoco llamaron mucho la atención en su tiempo. Hoy se presenta a los turistas la casa de José, donde sin duda tendría su carpintería, pero para sus vecinos no sería nada más que la carpintería de José adonde acudían con sus problemas, sus bromas y sus exigencias para que José les resolviera en un santiamén sus urgencias. La casa de María también se puede ver y no tiene mayores pretensiones que las de sus vecinos… Iría a la fuente a por agua, como todas las demás mujeres, y, como todas las demás mujeres, tendría sobre sí las tareas de toda la casa. Sus vecinos la conocerían como la mujer de José, el carpintero, y la madre de Jesús, ese niño que corretea las calles con los otros niños y que sin saber por qué hace que se fijen en él todas las miradas.
   El niño creció; por un tiempo ocupó el taller de su padre, al fallecer éste, pero pronto abandonó Nazaret, se fue a Cafarnaúm y allí comenzó una nueva vida que le llevó a morir en una cruz, en Jerusalén, condenado por los romanos. Su madre también abandonó Nazaret y ya, prácticamente, no volvió a aparecer por aquí. Sin embargo, pasados más de dos mil años, Nazaret es conocida en todo el mundo por ellos; miles de turistas vienen de todas partes a venerar los restos de sus casas y su taller, y los sabrían distinguir entre millones cuando a duras penas fueron conocidos en su tiempo. ¡Nadie puede calcular la fuerza expansiva y decisiva que puede tener un solo gesto!
Paco Luzón, capuchino

sábado, 14 de diciembre de 2013

ID Y DECIDLE...

   Ya adentrados en la tercera semana de Adviento, nos encontramos con un Evangelio que tiene como protagonista a Juan el Bautista y su relación con Jesús.
   Llama mucho la atención la actitud de Juan: un hombre en la cárcel, en principio sin futuro ninguno que habla claramente de esperanza. Juan se siente un hijo de Israel, y como tal, busca y espera al Mesías. El estar en la cárcel, no le impide en absoluto esta espera.
   No tuvo problema Juan en enviar a preguntar a Jesús si era Él el Mesías. La verdad siempre se abre camino y no estaba Juan para equivocaciones.
   Y ante esto, Jesús tampoco se anda con acertijos: "Id y decidle". Y comienza a enumerar una serie de prodigios que Juan entendería como procedentes de Jesús. Ya lo había anunciado muchos años antes el profeta Isaías: el Mesías cambiaría toda realidad. Y mira si lo hace que cuando alguien se pone medianamente a tiro, Dios toma su vida y si es necesario la vuelve del revés. Lo que vivía inválido y ya no progresaba es ahora lo más dinámico de tu vida y aquello q te deja envuelto en la ceguera se abre ante ti con una luz impresionante.
   Pero para que eso suceda hay que buscar e incluso dudar de todo. No hay nada negativo en ello. Al contrario, no es posible avanzar y quedarse anquilosado en lo que manda la tradición, con lo que se hace urgente buscar dentro y desubicarse de lo que sea necesario.
   Lo que sí hay que tener en cuenta es que más de una vez nuestra actitud no será acogida ni comprendida. No es esencial esto para la vida desde el Espíritu. La fama, el honor, la estabilidad… no son características para los que buscamos la paz que brota de las entrañas. Es necesario incluso desprenderse de estas expectativas.
   En el camino del Adviento, ya cercanos a la Navidad y en cualquier punto de nuestra vida hay que buscar la Luz que nace de lo alto y que crece en lo más profundo de nuestro ser y eso sólo se logra desinstalándose continuamente.
CLARA LÓPEZ RUBIO

jueves, 12 de diciembre de 2013

SOY EL CAPITÁN DE MI ALMA


Más alla de la noche que me cubre,
Negra como el abismo sin fin,
Agradezco a los dioses si existen
Por mi alma inquebrantable.
Caído en las garras de la circunstancia
No he llorado ni pestañeado.
Bajo los golpes del destino
Mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
Yace el horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra, y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuan cargada de castigos la sentencia,
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
W. Ernest Henley

miércoles, 4 de diciembre de 2013

¿QUÉ ES UN PREGÓN DE NAVIDAD?

En todas estas imágenes de distintos pregones de navidad en Jufra vemos cómo son las acogidas, los aperitivos mañaneros, los talleres siempre tan creativos, incluso lo bien que lo pasamos preparando la celebración y en la misma celebración de la tarde. Buscamos celebrar la navidad con mucho sentido y de forma muy dinámica.


martes, 3 de diciembre de 2013

ADVIENTO, RECICLA TU CORAZÓN

Es un montaje desarrollado para una celebración de Adviento del año pasado pero que viene muy bien para nuestro lema del curso, ReiniciaT.

sábado, 30 de noviembre de 2013

A LA HORA QUE MENOS PENSÉIS…

   Un nuevo adviento se cuela entre nosotros, entre nuestras tareas más normales, en nuestras vidas envueltas en cotidianidad. Porque el Adviento, como el Reino, no necesita de situaciones extraordinarias, sino que se alimenta del presente del día a día, de la atención constante a lo que hacemos.
    En apariencia la vida seguirá siendo igual, el mundo seguirá rechinando y hasta la naturaleza dando sus muestras de protesta ante tanto mal recibido. Pero el Adviento se cuela. Se hace necesario agudizar los sentidos, afinar la atención, porque el Dios que todos llevamos dentro nos arrebata, abre un boquete en nuestra vida y nos zarandea. Por eso, de dos que están en el campo se lleva a uno…qué curioso. Se lleva, y no a otro mundo, al que está preparado para ser consciente de su presencia porque momento a momento es consciente de lo que hace y pone intención en hacerlo, sin que la vida con todos sus detalles le pase desapercibida y deja al que aún no está maduro y vive fuera de sí, en un mundo de expectativas y juicios.
   María estaba atenta, velaba en cada momento y era consciente de sus sentimientos y emociones, por eso “se la llevó”. Isabel y Zacarías velaban continuamente y por eso se los llevó.
    Pero ¿dónde se los llevó?... se los llevó hacia dentro, “hacia la espesura”, “hacia la bodega interior”, como nos dice San Juan de la Cruz, donde todo se hace Presencia.
   En el Adviento de nuestra vida, que nada tiene que ver con una época del año, estamos llamados a esto. Pero no está mal que aprovechemos esta etapa que nos propone la Iglesia para intensificarlo y de paso…centrarnos. Porque en estas fechas tendemos a perder el norte y a dejar de vigilar. Y entonces se nos cuelan las añoranzas y los anhelos no conseguidos de otras épocas o de este presente con respecto al pasado.
    Para ello vendría bien un ejercicio de visualización. En una ocasión, hace ya algunos años, empecé a percibir en mí que el sentido esencial de estas fechas se me perdía y que las viejas ilusiones y recuerdos comenzaban a enraizarse en mí. Previsora y vigilante, me ayudé de la visualización centrando en mí el gran Milagro del Dios que se encarna y el proceso de desinstalación que trae consigo. La experiencia fue tremenda. El Misterio de la Navidad fue dando patadas a todo aquello que pretendía instalarse bajo forma de anhelo o expectativa. Y me quedé con la esencia.
   No es tarea fácil, pero sí posible. Se trata de hacer un proceso de no-identificación con lo que no es: la Navidad no es alegría, aunque me gusta y prefiero que así sea. La Navidad no es fiesta, aunque me es agradable que así acontezca. La Navidad no es familia, aunque qué buena ocasión para que nos juntemos. Pero si todo eso faltase…también es y puedo celebrar la Navidad. Porque lo único que es la Navidad es PRESENCIA, “a la hora que menos lo penséis…”

CLARA LÓPEZ RUBIO

martes, 26 de noviembre de 2013

PREGÓN 2013, 22 DE DICIEMBRE EN LOGROÑO.

Parece que todo está muy negro, pero hay muchísimas razones para pensar, sentir y vivir en positivo, en verde. En este vídeo tenemos las razones de muchos cantantes para vivir con esperanza, nosotros descubriremos y viviremos muchas más en el PREGÓN 2013 de Logroño el 22 de diciembre. ¡¡Os esperamos!! ¡¡Nos la vamos a pasar genial!!


sábado, 23 de noviembre de 2013

REY DEL UNIVERSO

   San Lucas nos ofrece otro aspecto de la realeza de Cristo: la cruz es el trono de su realeza "histórica". Jesús muere como "el rey de los Judíos", coronado de espinas y desnudo, expuesto a la burla de las gentes, en el más radical anonadamiento, despojado de su rango (Flp 2,6s), entre dos malhechores. La actitud de estos visibiliza las posibles actitudes ante el Crucificado y su reino: burlarse de él o pedir humildemente ser acogido en su recinto. Jesús, hasta el final de su vida mantuvo abierta la oferta. No deja de ser significativo que, mientras san Mateo (27,44) y san Marcos (15,32b) presenten a los dos malhechores en una actitud hostil ante Jesús, san Lucas introduzca una matización: mientras uno le increpa, otro le invoca.
   Celebrar la fiesta de Cristo Rey supone para nosotros una llamada a enrolarnos como militantes de su “reinado”; a situar a Cristo en el vértice y en la base de nuestra existencia; a abrirle de par en par las puertas de nuestra vida, porque él no viene a hipotecar sino a posibilitar la vida. “Abrid las puertas a Cristo. Abridle todos los espacios de la vida. No tengáis miedo. El no viene a incautarse de nada, sino a dar posibilidades a la existencia. A llenar del sentido de Dios, de la esperanza que no defrauda, del amor que vivifica” (Juan Pablo II).
   La fiesta de Cristo rey nos invita, también a elevar a él los ojos y el corazón, para pedirle con humildad y esperanza: “Señor acuérdate de mi cuando estés en tu reino".

Domingo Montero, capuchino 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

ESTO QUE CONTEMPLÁIS…QUEDARÁ DESTRUÍDO

   Nada hay bajo el cielo de lo que tengamos la certeza que será para siempre. Y en realidad es uno de los anhelos más profundos del hombre: La posición social, el matrimonio, la unión de la familia, la salud…son todo circunstancias que por más que nos empeñemos, un día pueden faltar. Y nos pasará entonces como a la gente que se quedaba contemplando el templo y Jesús les tuvo que anunciar su destrucción.
   Quisiéramos agarrarlo todo y llevar el control, pero no nos es posible. Tan sólo podemos disfrutar, sentir y dejar fluir los acontecimientos de la vida haciéndonos amigos de los cambios. Ni siquiera el Pueblo de Israel podía poner tienda fija. Dios eligió un pueblo errante que en todo momento estuviera RE-INICIÁNDOSE. No hay nada peor que no mover un dedo para no perder algo que se nos ha concedido para compartir y vivir con ello o peor aún, vivir a impulsos externos que no conectan con nosotros haciéndonos así seguidores de las modas o las costumbres. El hombre ha sido creado para altos vuelos, aunque para ello haya que arriesgar y hasta en ocasiones renunciar a aquello que creíamos para siempre o teníamos completamente controlado.
   Cercanos ya a la fiesta de Cristo Rey y al fin de un nuevo año, va tocando revisar todo aquello que supone un apego en nuestra vida. También convendría hacer un examen de los estímulos externos que nos mueven de un lado para otro y volver a tomar el control, desde dentro, porque uno sólo es nuestro Patrón y vive dentro. No esperemos aplausos ni palabras de aliento quizá entre los más cercanos. No esperemos siquiera un bienestar que nos confirme lo que tenemos que vivir, busquemos en lo más profundo esa paz que habita en nosotros aunque no se vea acompañada de alegría. Sólo nosotros seremos capaces de reconocerla. Y ni uno sólo de nuestros cabellos perecerá. Ni uno sólo de nuestros valores más auténticos se verá mermado, muy al contrario: resurgiremos de las cenizas y seremos nosotros mismos, acercándonos cada vez más al sueño que una vez Dios tuvo con nosotros.
CLARA LÓPEZ RUBIO

domingo, 17 de noviembre de 2013

MESSI SE ROMPE


   “Messi se rompe”. Este fue uno de los titulares que utilizaron los medios para informar sobre la recaída del argentino el domingo 10 de noviembre. Al día siguiente viendo tranquilamente el telediario en el sillón casero me sorprendió mucho que, por lo menos en la cadena que yo estaba viendo, se daban explicaciones de la lesión con mucho más dramatismo, morbo y preocupación que lo que se hacía, en esa misma cadena, al informar sobre el tifón de Filipinas cuyas consecuencias se cifraron entonces en 10.000 muertos. ¿Qué ocurre? ¿Por qué nos afecta más algo tan pequeño y pasamos por encima una catástrofe que deja tanto sufrimiento en tantos seres humanos? ¿Por qué vivimos con normalidad que los deportes, entretenimientos, etc. ocupen tanto nuestra mente y evitamos las realidades que nos inquietan?
   Thomas Merton –lo explica Ignacio Dinnbier en Frontera Hegian nº 72- describió el mecanismo por el que el poder colectivo ejerce sometimiento sobre los individuos. Merton habla de “la diversión”, es decir, la acción de “di-verter”, en su acepción de “apartar” y “desviar”. Así la colectividad aparta y desvía al hombre de su yo interior, de su realidad. De esta manera, el hombre vive fuera de sí, separado de su fundamento, volcado sobre sus posesiones y disperso en sus quehaceres o entretenimientos, en una situación de ilusión e inautenticidad.
   Pedro Cavadas, el cirujano plástico tan reconocido en todo el mundo explica en una de sus múltiples entrevistas algo parecido. Después de un cambio de vida radical a partir de la muerte de su hermano y de un viaje a África dice: “Me di cuenta que el jardín botánico en el que vivimos no es el mundo real. Te convencen que la humanidad es esto. Te ponen una ventana que es la TV en la que te dejan ver algunas cositas de fuera pero no muchas para que no te distraigas y sigas comprando todo lo que hay que comprar”.
   Aceptamos vivir en un mundo irreal lleno de diversiones porque creemos que no va a ser tan problemático, porque creemos que nos van a dar la satisfacción que buscamos. Tenemos miedo a la incertidumbre de la realidad, a la incomodidad y el conflicto que genera. Y nos perdemos ese "Dichosos los afligidos" del evangelio. Y por eso preferimos subirnos a un mundo paralelo como en la película Matrix.
   ¿Y si no estamos viviendo el mundo real? ¿Y si los deportes y los entretenimientos no son más que las cadenas que nos mantienen alejados de la realidad, para que no la veamos?
   ¿Y si vivimos en un mundo que es realmente un espejismo? ¿Y si lo que creemos que es incomodidad cuando algo de la tele nos inquieta es, en verdad, lo poco que nos asoma a la realidad? ¿Y si cuando estamos sentados cómodamente en el sillón viendo miles de escenas de deportes o haciendo de nuestra vida una sucesión de diversiones, estamos adentrándonos más y más en un mundo paralelo que nos hace creer que somos felices?
   Ahí está la elección que podemos hacer cada uno, entre una vida sin conflictos, anestesiados con blandas realidades que no pueden afectarnos o vivir intensamente con las tristezas y alegrías fuertes que supone la existencia... Todo un reto, ¿lo intentamos?

Javier Morala, capuchino

sábado, 16 de noviembre de 2013

DOMINGO 33: UN MUNDO NUEVO

   Nos encontramos en el inicio de la sección del evangelio de san Lucas denominada “discurso escatológico”. Ante la grandiosidad del Templo, Jesús invita a una lectura más profunda, a no quedarse en la exterioridad. Ese Templo desaparecerá. Y desactiva la curiosidad de sus contemporáneos, que mostraban más interés por saber el cuándo de los acontecimientos que anunciaba que en entrar y acoger las urgencias que planteaba Jesús a sus vidas para la conversión. Jesús advierte de la necesidad de un discernimiento personal e histórico, para no confundirle con falsas propuestas que aparecerán bajo la etiqueta de su nombre. Y es que con su nombre puede circular otro “producto” o, como dirá Pablo, “otro evangelio” (Gál 1,6). Y anima a la fidelidad en tiempos difíciles, que sin duda llegarán a sus discípulos. En realidad algunos de los elementos apuntados en el texto reflejan ya situaciones vividas por la primitiva comunidad, posterior a Jesús.
   El Evangelio no habla de destrucción, sino de renovación; no de muerte, sino de esperanza; no de fin, sino de comienzo, si bien, para ello, es necesario que el grano de trigo sea enterrado, que Cristo sea crucificado y que el cristiano tome cada día su cruz…; pero no lo olvidemos, el hecho básico de la vida de Jesús fue la resurrección, y de la vida del cristiano ha de ser la esperanza de que, si Cristo resucitó, también nosotros resucitaremos (cf. 3,4; 2 Tim 2,11).
   Nada de actitudes negativas ni tremendistas. Creemos en Cristo, ¡vivamos consecuentemente, empeñados diariamente porque esta nueva creación -para los pesimistas el fin- se realice con nuestra aportación, ya que el reino de Dios, cuya implantación pedimos en el padrenuestro, no puede sernos ajena!

Domingo Montero, capuchino

viernes, 15 de noviembre de 2013

DÍA INTERNACIONAL DEL RECICLAJE (15 de noviembre)

  El Día Internacional del Reciclaje (World Recycling Day) se celebra todos los años el 15 de Noviembre, llevándose a cabo actividades y esfuerzos para fomentar el reciclaje en todo el mundo.
  Cada año la popularidad de esta fecha ha ido tomando fuerza, haciendo que sean más los países que se suman para difundir, durante esta jornada, información de calidad en torno al correcto reciclaje de los diferentes tipos de residuos.
  El reciclaje salva nuestros recursos naturales, reduce la contaminación y genera empleos. Hay que continuar con los esfuerzos para reciclar todos los residuos útiles, como latas, botellas de plástico, frascos de vidrio, papel y cartón. Disminuyendo, de este modo, el consumo de Petróleo, agua, emisiones de CO2 y consumo energético. Es una excelente manera de revertir el cambio climático y evitar la generación de toneladas de basura.
  El “Día Internacional del Reciclaje” es un día pensado para que tomemos conciencia de la importancia que tiene tratar los desechos como corresponden, para no contribuir al cambio climático, y así proteger el medio ambiente.

PROPUESTAS
  • Trabajaremos por lograr que en nuestra misma casa se reciclen los residuos (orgánico, vidrio, papeles, latas).
  • Haremos una oración en grupo para animarnos a amar la tierra.
  • Asistiremos a alguna conferencia de reciclaje si la tenemos a mano.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

DOS ENCUENTROS EN ASÍS


  Asís, la ciudad de Francisco, es un lugar entrañable, luminoso, tranquilo, silencioso…, un lugar que favorece el encuentro. Encuentro que tiene en Asís un doble significado pero con un denominador común. Al menos así me lo pareció a mí.
  Un Encuentro con, vamos a decirlo de esta manera, el que hizo famoso este lugar. En Asís todo recuerda a Francisco, uno puede imaginarse a Francisco andando por la ciudad, haciéndose el encontradizo con sus habitantes, para darles el tesoro que le quemaba en las manos, para darles de lo que él había recibido gratis. Es muy interesante la explicación de lo que es Dios echando mano de la relación que hay entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y entre ellos hay una relación de amor que se da siempre y que ninguno se guarda para sí mismo si no que lo da siempre, y que sale de la esfera de Dios y alcanza a los hombres, a Francisco le alcanzó esa gracia, ese amor de Dios, y lo da, no se queda nada para él, y lo da especialmente a los que más lo necesitan.
  Desde este primer Encuentro con Francisco uno cae en la cuenta del camino que tuvo que recorrer en su conversión y que nos relata el Testamento “En efecto como estaba en pecado, me parecía amargo ver los leprosos…”, es decir vivía encerrado en sí mismo, buscando su propia exaltación, búsqueda de gloria y fama, ser un caballero y por otro lado le parecía amargo ver los leprosos que como dice Pietro Marenesi significa que “esos encuentros casuales y violentos con aquellas pobrezas ponían de manifiesto la miseria y fragilidad de una vida de apariencias fundada sobre la no verdad y orientada hacia un sueño que no era el “verdadero”. Este sentimiento le hacía a Francisco preguntarse por su identidad.
  Nos sigue diciendo el Testamento “Y el Señor mismo me condujo entre ellos, y practique con ellos la misericordia…”. El Encuentro con los leprosos tiene en Francisco un marcado carácter teológico es el Señor quien le condujo entre ellos. Pero además practica con ellos misericordia, es decir Francisco tiene que tomar partido y situarse frente a ese escándalo repugnante, y lo que Francisco siente que Dios le ha dado él lo da aquellos miserables. Existe una palabra que expresa esto perfectamente y es la palabra “misericordia”. Aquí no es el Cristo de San Damián el que le habla pero si le habla el Cristo del dolor, de la enfermedad, de la exclusión, del sufrimiento: esto es lo que significan los leprosos. Esta es la identidad de un Francisco que se puede encontrar, quizá no dentro de las murallas de Asís, pero sí a las afueras de la muralla, San Damián, Santa María de los Ángeles, Rivotorto… donde estaban los que no cuentan; y esto a Francisco se le vuelve “dulzura del alma”, como nos recuerda en el Testamento.
  Cuando la figura de Francisco resuena más o menos así en tu interior, yo creo que inevitablemente te lleva a otro encuentro, pero esta vez contigo mismo. Las circunstancias de la vida, los problemas, el vacío con el que vivimos puede llevarnos a un sinsentido, a un perder el horizonte personal, de no ver a Dios en el primer libro de la revelación: el mundo, la creación, los hombres… donde Dios sigue mostrando su misericordia… y al estilo de Francisco uno se pregunta por tu identidad personal: quién soy, quién quiero ser… quién quiere Dios que sea…, y es allí donde el silencio, la luz, la tranquilidad de Asís despierta en uno el deseo del Encuentro pero esta vez con el Señor y suavemente, con lentitud pasmosa va llegando la paz, la luz y el sosiego a tu corazón. El denominador común de los dos Encuentros es la misericordia de Dios que genera vida, gracia y don.
Benjamín Serrano, capuchino

domingo, 10 de noviembre de 2013

PARA DIOS TODOS ESTÁN VIVOS

  En el marco del mes de Noviembre, en que todos, seguramente, hemos orientado nuestros pasos y sobre todo nuestro corazón al recuerdo de nuestros difuntos, para depositar unas flores en sus tumbas y elevar una oración por ellos, puede encajar muy bien este fragmento del evangelio de san Lucas. El día 2 de Noviembre para muchos absolutiza demasiado el tema de la tierra, de la tumba…, y difumina lo que debe ser fundamental: la vida, el cielo…
  Con la historia de la mujer que había ido enviudando sucesivamente en siete ocasiones, los saduceos, que no creían en la resurrección, quieren poner en aprietos a Jesús. Su argumentación no logra, sin embargo, enredarlo. Y de una pregunta curiosa, formulada desde el escepticismo, Jesús aprovecha para dar una respuesta sobria y esclarecedora. “No os imaginéis la vida del mundo futuro -que existe- según el modelo de la vida actual, donde los hombres se casan y mueren; en la otra vida nadie puede morir, ni casarse”. Es decir, esta vida nos sirve para conseguir la otra, pero no para imaginárnosla. Palabras que corren el riesgo de resbalar por la piel del hombre de hoy. ¿La vida eterna? ¡Bueno, ya lo veremos cuando estemos allí, si es que hay algo! ¡No!, nos avisa Jesús. Desde este mundo hay que preocuparse por ser un buen ciudadano del otro mundo.
  No es que tengamos que ponernos a fabular sobre el otro mundo. Quizá en esto se ha exagerado. Jesús rompe con las imaginaciones inútiles y hasta delirantes. Serán “como ángeles”, es decir, “estarán con Dios”. Dios será su única referencia. No se está devaluando la realidad positiva del matrimonio, ni se nos prohíbe soñar cómo viviremos allí nuestros amores de aquí, con tal de no olvidar que se trata de algo inimaginable.
  ¿Obedecerá esto, como a veces insinúan algunos, a la necesidad de tranquilizarnos contra el miedo a morir? Hay anhelos de tranquilidad a toda costa que no son sanos ni verdaderos; pero creer en Jesús, que es la Verdad, forma parte de una buena salud humana y cristiana.
  Frente a sus oyentes judíos, saduceos, Jesús recurre a lo que más podía impresionarles, la autoridad de Moisés. Esto también puede decirnos algo a nosotros: “Buscad la respuesta al tema del más allá no en los filósofos o imaginativos, sino en la revelación, en la Palabra de Dios”. Nuestra fe en la resurrección y en la otra vida no es fruto del mero deseo, de una nostalgia o de un razonamiento: es solo fruto de la adhesión a Cristo, que dice: “Yo soy la resurrección y la vida…, el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá (Jn 11,25)… Porque Dios no es Dios de muertos sino de vivos, porque para él todos están vivos” (Lc 20,38).
  Dios no nos ha creado para hacer de nosotros meros candidatos a la muerte, unos difuntos en potencia. El, “amigo de la vida” (Sab 11,26), no puede permitir que su grandioso proyecto, el hombre, -“Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” (Gn 1,126)- acabe sepultado para siempre en un cementerio.
  El evangelio nos impulsa y estimula a vivir la fe en el Dios vivo, con realismo, pues la fe es también compromiso humano, pero sobre todo, con optimismo, pues sabemos que nuestros mejores sueños y deseos serán superados por los planes y deseos que nuestro Padre Dios ha concebido para nosotros.

REFLEXIÓN PERSONAL
- ¿Tiene algún eco la resurrección en mi vida de cada día?
- ¿Siento a Dios como el amigo de la vida?
- ¿Vivo con gratitud el don de la fe?
Domingo Montero, capuchino


lunes, 4 de noviembre de 2013

BLASFEMIA

  Mi habitación da a la calle. Tengo la ventana abierta, pero, aunque no la tuviera, oiga pasar a los jóvenes que en grupo, solos o en parejas se recogen a las cuatro, las cinco, las seis, siete u ocho de la mañana. Van cantando, hablando a voces, chillando, insultándose, peleando las parejas…
   En principio no hay nada que decir: son jóvenes, se divierten a su modo, no tienen nada mejor que hacer porque ni estudian ni trabajan, o, tal vez, son capaces, por ser jóvenes, de estudiar, trabajar y divertirse. Podían tener más consideración con los que a esas horas descansan y tienen que levantarse temprano para cumplir con sus obligaciones; pero, vista la falta de respeto y consideración que generalmente se tiene con los otros, no extraña ni tampoco merece más atención.
   Pero sí ocurre con demasiada frecuencia que, al pasar delante de nuestra iglesia, blasfemen o entonen cantos que ofenden la más ínfima sensibilidad humana y ciudadana. Y aquí si cabe una cierta consideración o reflexión, pues, si nuestros grandes intelectos que se están formando en el máximo expone del saber que dan la universidades, en la ciencia y la cultura, que serán los médicos, abogados, profesores, científicos, investigadores, políticos, economistas, madres y padres del futuro, si lo más grande y extraordinario que saben hacer es “cagarse”, ya pueden ustedes imaginarse que el futuro que podemos vislumbrar, con perdón, es de mierda; pero si a eso añadimos que no se “cagan en el mar ni en los peces”, delito ecológico que con mucha frecuencia suelen hacer otros sectores, sino en lo más hermoso, extraordinario y grandioso que todas las sociedades han admitido y reconocido, y que ha sido el máximo impulsor de la humanización del hombre, como es Dios, ya pueden comenzar a lamentar que el futuro glorioso de la humanidad que nos espera no sea ya sólo de mierda, con perdón, sino que incluso hasta esa mierda, con perdón, carezca de valor alguno, aunque en los análisis clínicos sea el mayor exponente de salud, equilibrio y normalidad animal.

Paco Luzón, capuchino

martes, 29 de octubre de 2013

BIENAVENTURANZAS DE LA SOLIDARIDAD

Felices los que siguen al Señor por la senda del buen Samaritano. Los que se atreven a andar tras sus pasos, a superar las dificultades del camino, a vencer los cansancios de la marcha. Los que al andar van trazando sendas nuevas para que otros sigan, entusiasmados, y continúen la obra del Señor. Los que, atentos y presurosos, cambian su ruta para salir al encuentro del Señor vivo en el que sufre, tan presente en estos tiempos, tan cercano para algunos, para otros tan lejano.

Felices los que dan la vida por los demás. Los que trabajan duro por la justicia anhelada. Los que construyen el Reino desde lugares remotos. Los que, anónimos y sin primeras planas, entregan su vida para que otros vivan más y mejor. Los que con su diario sacrificio abren huellas de humanidad nueva en un mundo mellado por el egoísmo del “dios-mercado”.

Felices todos los que trabajan por los pobres. Desde los pobres. Junto a los pobres. Con corazón de pobre. Contemplando a diario la hermana muerte, temprana, injusta, dolorosa, en los rostros de los niños olvidados, sin salud, ni educación, ni juegos (infancias robadas por miles desde antaño). Felices los que viven solidarios dejando el asfalto limpio y prolijo para caminar por senderos pedregosos, polvorientos, que abren al mundo de los que no cuentan en los números o estadísticas de los ministerios de turno.

Felices los que aman al hermano concreto. Los que no se van en palabras, sino que muestran su amor verdadero en obras de vida, de compañía y de entrega sincera. Felices los que sueñan, los que intentan que todos aprendan sin distinciones de color, piel o dinero. Felices los que comparten sus bienes, Don-Regalo del buen Dios, para vivir como hermanos y demostrarlo en la práctica. Los que no guardan con egoísmo sino que brindan y comparten.

Felices los que caminan juntos, en búsqueda comunitaria del Reino de Vida Nueva y Fraternidad Realizada. Los que se ayudan en las buenas y en las malas, los que aprenden que más pueden dos juntos que uno solo.

Felices todos los que piensan en el hermano y que encuentran su alegría y el gozo y el sentido de la vida en trabajar por los demás, y por el Reino, y por el Señor vivo en medio de nosotros, olvidado, marginado, solo y abandonado en los rostros de los jóvenes, de indígenas, de ancianos, de mujeres solas, de desamparados, y de tantos otros.

FELICES -y alzo la voz para que escuchen todos- LOS QUE VIVEN EL MANDAMIENTO PRIMERO QUE ES AMOR A DIOS Y AL HERMANO. FELICES, los que encuentran que este amor hoy, se revela en un camino: SER SOLIDARIO.


lunes, 21 de octubre de 2013

BANDO VOCACIONAL

A todo joven que quiera seguir a Cristo se le informa que...

No tiene porqué poseer un sinfín de cualidades, capacidades, recursos... que fascinen a todo aquel que se cruce en su camino...
Sí tiene que empeñarse en cultivar con toda clase de mimos y atenciones el tesoro que lleva dentro, pues de la abundancia del corazón, hablan las acciones.

No tiene porqué romper con su pasado...
Sí debe afrontar el futuro con desparpajo y con mucho amor, dando y dándose todo a todos, pues la verdadera generosidad para con el futuro consiste en darlo todo ahora en el presente.

No debe tener el coeficiente intelectual por las nubes, ni ser el más listo de la clase...
Sí (esto es obligatorio) debe tener la actitud necesaria y las agallas suficientes para hacer algo grande y hermoso con su vida.

No tiene porqué tener manías, ni ser el más rarillo de la pandilla...
Sí tiene que ser humano... ¡Qué digo humano!, muy humano, terriblemente humano.

No hace falta que crea a pies juntillas todo lo que le dicen... en la parroquia, en el colegio, en su grupo...
Sí es imprescindible que crea, a ojos cerrados en el Amor, en el Amor con mayúsculas.

No puede estar todo el día refunfuñando, criticando lo mal que va este mundo...
Sí debe convertirse en un cartero del Reino, de manera que lleve la Noticia gozosa a todo aquel que busca un sentido a su vida.

No tiene porqué hablar con gran elocuencia y tener solución y respuestas para todo...
Sí debe, por el contrario, escuchar, escuchar mucho, sobre todo escuchar el grito de los más pequeños, de los más necesitados, porque en ellos está Dios de una manera muy especial.

No tiene por qué ser el compañero de clase o el hijo del panadero o la sobrina del párroco...
Sí puedes ser tú mismo (si tú quieres).

Adaptación de un texto de José María Escudero

jueves, 17 de octubre de 2013

RE-INÍCIATE

  ¿Alguien le ha comentado al Papa Francisco el lema del comienzo de este curso? ¿O quizá es él el que nos lo susurra?
  Leo hace un momento el siguiente comentario a propósito de la reforma que quiere hacer de la curia romana: Sobre su visión de la Iglesia, explicó que no se debe basar en el “proselitismo” sino “en escuchar las necesidades, las desilusiones, la desesperación, dar esperanza a los jóvenes y ayudar a los viejos, abrir el futuro y difundir el amor. Porque, siguiendo con sus palabras, “no se trata de domesticar las fronteras y traérselas a casa, sino de vivir en ellas”, en el borde de las situaciones, de lo atrevido y peligroso, de lo que incomoda en un primer momento pero que conecta en lo profundo.
  Lo tiene muy claro: sin reinicios, no hay camino, ni progreso, ni vuelta al primer Amor del que mana todo. Hay una canción de Brotes de Olivo que justamente también la estamos trabajando en este principio de curso, y que tiene por título: “¿Qué más quieres?” que dice así en una de sus estrofas: “Saca lo que tienes dentro, rómpete si es necesario, que tan pronto como lo hagas, vivirás más renovado”.
  No se puede seguir apoltronado, estático en las referencias de siempre y seguir viviendo. La vida se descubre cada día y en ella, cada momento. La esencia la llevamos dentro, sólo que no sale siempre a pequeñas dosis, a veces es necesario romperse por dentro, o más bien dejarse romper y renovarse. Cuando un arquitecto, por ejemplo, inicia los planos de una casa y al tiempo observa que son varios los errores que lo pueden llevar a una construcción peligrosa, no puede andarse con pequeños ajustes. Romper el proyecto y volver a recalcularlo todo será posteriormente motivo de éxito. La Iglesia, después de veinte siglos y unos cuantos concilios, sigue sin adaptarse a los signos de los tiempos y su objetivo parece ser más el proselitismo que el acompañamiento personal. Pero llega Francisco I, que como su tocayo, Francisco de Asís, no tiene ningún interés en engrosar sus filas ni crearse adeptos. Él quiere acompañar, liberar de pesados fardos que la Iglesia ha puesto durante siglos, practicar la misericordia y colocar a cada uno en su sitio. Porque también, siguiendo las palabras del Papa, “Dios primerea”.

  Urge un continuo reinicio desde lo profundo, desde las entrañas, con respecto a nuestra forma de trabajar, de sentir, de tratar a los demás, de mirarnos a nosotros mismos como auténticas criaturas de Dios que no tienen que clamar el perdón de ningún Dios que clama venganza, ni pedirle favores que me faciliten la vida. Vivir desde dentro es vivir confiados y activos, reiniciándose a cada paso para hacer frente, o mejor, fluir con cada acontecimiento en el que Dios está presente.
  Reiníciate, deja lo viejo, lo que te cansa, los esquemas que ya no te sirven, los programas que retrasan, porque la vida está ahí para ser vivida con toda la intensidad del Evangelio que está en el Dios que llevamos en la entrañas. Y en esta nueva tarea, hazte profeta. Pero debes tener en cuenta que “ser profeta implica hacer ruido. La profecía crea a veces gran alboroto”.
  Ánimo y feliz reinicio.
CLARA LÓPEZ RUBIO

lunes, 14 de octubre de 2013

¿TENEMOS HERENCIAS ENVENENADAS?


  En junio de este año 2013 apareció en todos los medios una mujer de 74 años de Jaén que había quedado endeudada por aceptar una “herencia envenenada” del asesino de su hija. Y también se ha puesto sobre la mesa informativa cómo está aumentando de forma considerable, en estos tiempos de crisis, las renuncias a herencias por no poder hacerse cargo de las deudas que llevan consigo.
  Pero no sólo eso. Entre algunas grandes fortunas se está extendiendo el sentir de que dejar toda la herencia a los hijos significa “malcriarlos”, no educarlos en el esfuerzo y el trabajo, como dice María Ángeles Durán, catedrática de Sociología y profesora de Investigación del CSIC. Y en esta misma dirección indica Bill Gates: "Dejarles todo mi dinero a mis hijos sería una irresponsabilidad". Es una tendencia que se está extendiendo entre las grandes fortunas que además tiene un objetivo filantrópico: donar en vida la mayor parte de la riqueza acumulada a sociedades o personas menos favorecidas.
  Es llamativo cómo lo aparentemente bueno, como una cantidad ingente de dinero, puede ser negativo para unas personas, según sus progenitores. ¿Y si nosotros también recibimos herencias envenenadas? ¿Y si muchas de las supuestas ventajas que recibimos como herencia, por pertenecer a esta cultura, nos están resultando perniciosas? ¿Y si comodidades, estilo de vida, entretenimientos, etc. que creemos que nos ayudan a vivir mejor son en realidad grandes fardos que no nos dejan ser la persona que llevamos dentro?
  Henry David Thoreau, uno del los padres de la desobediencia civil junto con Gandhi, tiene unas reflexiones de búsqueda personal muy reveladoras: “Al acumular propiedades, para nosotros o nuestros herederos (…) o incluso al adquirir fama, nos hacemos mortales; pero cuando tratamos con la verdad, somos inmortales” (Walden. Errata Naturae editores 2013. Página 105). Es decir no son las herencias lo que nos van a llevar a una “vida plena”. En el fondo es lo mismo que nos dice Jesús: “No acumuléis tesoros en la tierra, donde roen la polilla y la carcoma, donde los ladrones perforan paredes y roban. Acumulad tesoros en el cielo, donde no roen polilla ni carcoma, donde los ladrones no abren brechas ni roban” (Mt 6, 19-20).
  Todo esto parece ponernos en guardia ante “las herencias” recibidas tanto por nuestra cultura como por las instituciones a las que pertenecemos. ¿Cuáles de esas herencias recibidas están siendo un obstáculo para nuestra vida? ¿Tenemos capacidad de discernimiento suficiente para desenmascararlas? ¿Somos esclavos de de estas herencias o tenemos la fuerza suficiente como para liberarnos de ellas? Que la oración nos ayude a elaborar estas cuestiones. Un abrazo.
Javier Morala, capuchino.

viernes, 4 de octubre de 2013

FIESTA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

  Hoy celebramos la festividad del hermano Francisco, uno de los santos más conocidos y queridos a nivel mundial y nuestro modelo en el seguimiento de Jesús.
  Todos sabemos que Francisco fue un santo que amaba la naturaleza hasta tal extremo que llamaba "hermanas" a todas las criaturas. Pero no basta con fijarse en la naturaleza cuando hablamos de san Francisco pues para él había algo más importante.
  Francisco descubrió que sólo tenemos un Padre, el del cielo. Francisco descubrió que sólo a través de la pobreza se puede seguir a Cristo. Francisco descubrió que sólo junto a los hermanos se podía experimentar la verdadera alegría.
  Podríamos decir que sin duda alguna el joven Francisco supo conectarse con Jesús, reinicio su vida y comenzó la aventura franciscana. Si te cuestiona la persona de Francisco de Asís y quieres conectarte con esta gran aventura, cierra todos los programas, pero no apagues tu vida, dale a reiniciar. No te arrepentirás, Jesús quizás te este enviando un mensaje. ¿Te atreves a conectarte?

martes, 1 de octubre de 2013

FRANCISCO DE ASÍS, UN TIPO ORIGINAL

  El desarrollo circular del año nuevamente nos ha situado frente a la figura de Francisco de Asís. El día 4 de octubre celebramos su fiesta religiosa que, según la tradición de la Iglesia, coincide con el día de su muerte.
  De Francisco se ha escrito y se seguirá escribiendo muchísimo, tanto en sentido poético como a la búsqueda de las raíces profundas de su conversión y de sus líneas de vida. A pesar de la apreciación de creer que sobre él lo sabemos ya casi todo, siempre hay perspectivas y matices que son desconcertantes y, por lo mismo, novedosos, tanto más llamativos y sugestivos cuanto dependen en gran medida de la actitud y de las disposiciones del que se acerca a él. Francisco es un grandioso calidoscopio de facetas y matices inabarcables, pues combina su originalidad con la inteligencia y la perspicacia del que lo estudia.
  Para muchos originalidad es casi sinónimo de excentricismo y ambos conceptos muy cercanos a lo raro, a lo psicológicamente preocupante, pero nadie más cuerdo y centrado que Francisco de Asís, capaz de armonizar el orden y el desorden, la pobreza y la riqueza, lo humano y lo divino, la grandeza y la humildad, lo fantástico y el realismo con tal perfección que a duras penas se puede detectar lo que, en la vida real del común de los mortales, son todo rotos y descosidos. Francisco, en primer lugar, se ha hecho excéntrico, es decir, ha dejado de ser él el centro, por lo que todas sus excentricidades quedan perfectamente explicadas a la luz del que se convierte en el eje central en torno al cual gira toda su vida: Jesús.
  Francisco no se inventa nada, pero es muy original en la manera en que asume, interpreta y actualiza la figura, el mensaje y la vida de Jesús. Si no es original en la temática, si lo es en cómo hace su propia presentación, lo que no solamente lo convierte en un artista del Espíritu, sino en fuente de inspiración y atractivo para otros muchos que han encontrado en él la puerta para entrar con pie seguro en el atrayente mundo de lo desconocido.
  Francisco es original y fuente de originalidad, razón por la cual se puede considerar un tipo que nunca defrauda.
Paco Luzón


viernes, 27 de septiembre de 2013

ESTAMOS DE VUELTA

  Después de estos meses de verano, repletos de campamentos, viajes y múltiples actividades, retomamos nuestro blog de Pastoral Juvenil. Y lo hacemos presentando el lema de este curso: ReiniciaT.
  Hemos conmemorado los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II, un verdadero punto de inflexión en el camino de la Iglesia. Los que no vivíamos aquellos años o éramos muy pequeños no somos realmente conscientes de lo que supuso aquel acontecimiento para la vida de la Iglesia.
  Este curso queremos rememorar esa capacidad de renovación, de transformación, de cambio, de conversión que tenemos todas las personas, comunidades, grupos o instituciones. Y lo hacemos con un lema informático: “Reiníciate”. No queremos incitar a apagarnos y volvernos a encender como hacemos con los ordenadores, porque no queremos desechar lo que ya hemos construido. Pero sí queremos “reiniciar” nuestro ordenador “personal” como si hubiéramos instalado un nuevo software y quisiéramos actualizarlo, renovarlo.
  Es la actitud de Francisco de Asís de continua renovación y conversión: “comencemos hermanos porque poco o nada hemos hecho”. Esa es la penitencia de la que habla Francisco y que expresa con la Tau, símbolo de auténtica renovación, transformación, adhesión a los valores del Reino.
  Y también es lo que le pide Jesús a Nicodemo: "hay que nacer de nuevo", y que Nicodemo no entiende y quizá nosotros no seamos conscientes de su dificultad: “¿y cómo podemos nacer de nuevo?”. Esa es una buena pregunta para este curso: ¿Cómo reiniciarnos? Os invitamos a partir de ahora a profundizar y personalizar esta pregunta.
La Comisión de Pastoral Juvenil

sábado, 6 de julio de 2013

LA VENTANA Y EL ESPEJO

Cuenta una antigua alegoría Judía, que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a un rabino.
El rabino lo tomó de la mano, lo acercó a la ventana y le dijo: "Mira"....
El rico miró por la ventana a la calle.
El rabino le preguntó: ¿qué ves?
El hombre le respondió: "veo gente".
El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo: "qué ves ahora"?
El rico le respondió: "Ahora me veo yo".
El rabino le contestó: "¿Entiendes?"... En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver a la gente y comienza a verse solo a si mismo.

jueves, 27 de junio de 2013

LA FELICIDAD

Una tarde, hace muchísimo tiempo,
Dios convocó a una reunión.
Estaba invitado un ejemplar de cada especie.
Una vez reunidos, y después de
escuchar muchas quejas, Dios soltó
una sencilla pregunta: "¿Entonces, qué te gustaría ser?”
a la que cada uno respondió sin tapujos y a corazón abierto:
La jirafa dijo que le gustaría ser un oso panda.
El elefante pidió ser mosquito.
El águila, serpiente.
La liebre quiso ser tortuga, y la tortuga, golondrina.
El león rogó ser gato.
La nutria, carpincho
El caballo, orquídea.
Y la ballena solicitó permiso para ser zorzal...
Le llegó el turno al hombre,
quien casualmente venía de recorrer el camino de la verdad,
hizo una pausa, y esclarecido exclamó:
"Señor, yo quisiera ser... feliz."

sábado, 22 de junio de 2013

Y VOSOTROS ¿QUIÉN DECÍS QUE SOY YO?

   Hay preguntas que nunca son respondidas definitivamente, sino que son un estímulo constante de la existencia. Entre esas preguntas se encuentra ésta formulada por Jesús: “¿Y vosotros, quién decís que soy yo?”. Porque lo peculiar del cristiano y del cristianismo no es su ética, ni su filosofía e, iba a decir, ni siquiera su teología; lo peculiar del cristiano y del cristianismo es su vinculación “a un tal Jesús, llamado Cristo”, que muerto, ha resucitado y vive entre nosotros. Pero tal vinculación sólo podrá ser auténtica cuando hayamos clarificado quien es ese Jesús.
   Cuando proliferan tantos retratos y tan dispares, esta pregunta es de palpitante actualidad. ¿Cuál es el verdadero rostro de Cristo? El nombre de Cristo ha servido a muchos y para muchas cosas... Tan peligroso es el olvido como el ruido; no sólo el polvo, también el oro pueden desfigurar u ocultar un rostro.
   “Jesucristo es el mismo hoy, ayer y siempre” (Hb 13,8). Pero esta afirmación no pone el punto y aparte, y menos aún el punto y final a la pregunta. Cristo está por ver y por decir. Cada época y cada pensamiento se ha visto confrontado con esta “bandera discutida” (Lc 2,35). También la nuestra, en la que recientemente el interés por Jesús cristalizó en dos manifestaciones populares: la del Cristo superstar y la del Cristo guerrillero. ¿Dos caricaturas? ¿Dos verdades a medias? En todo caso dos imágenes que hablan de la significatividad de Jesús: el rostro joven, alegre y rejuvenecedor -Cristo superestar- , y el del que encarna la pasión por la justicia y la causa de los oprimidos -Cristo guerrillero-.
   Pero en nuestra época -¿entre nosotros?- hay una tercera caricatura: la del Cristo aburrido de los aburridos; la de aquellos que a fuerza de decir que creen en él, se han habituado a él hasta olvidarlo prácticamente.
   "¿Quién decís que soy?" Es una pregunta con doble dirección. ¿Quién decís vosotros que soy yo para vosotros? ¿Qué significo yo en tu vida? Y ¿quién decís que soy yo a los otros?
   La primera nos llevará al campo de la oración, porque “nadie viene a mí si el Padre no lo atrae” (Jn 6,44). El auténtico conocimiento de Jesús como Camino, Verdad y Vida (Jn 14,6) no es una conquista humana, sino una gracia del Padre Dios. “Bienaventurado tú, Simón Pedro, porque esto no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre” (Mt 16,7), contesta Jesús a la profesión de fe de san Pedro.
   La segunda nos conducirá al campo del testimonio: porque ese Jesús conocido ha de ser testimoniado. No puede ser guardado como un tesoro oculto, sino mostrado como una luz que brilla para iluminar a todos los de casa.
   “¿Quién decís que soy yo?” Es una buena pregunta, que espera respuesta de nuestra parte.
Domingo Montero


martes, 18 de junio de 2013

UNA VERDAD



La vida nos enseña muchas cosas
acerca del dolor.
Es un conocimiento imprescindible,
que requiere templanza, amor y tiempo.
Mil veces renegué de los designios
del sufrimiento y de los recónditos
motivos de su ser y de su estar
en la esencia del hombre. No entendía
por qué me atenazaba en ocasiones,
y muchas veces me desesperé
intentando zafarme de sus manos terribles.
Y así anduve sin rumbo, hasta intuir un día
que en la noche convulsa del sollozo,
contrapuesta a la plácida mañana de oro puro,
busca y encuentra el mundo su equilibrio precario.
Hay luz y oscuridad,
sombra en el centro mismo de una brasa,
fulgor en la tiniebla.
Agaché la cabeza. Y, cuando vino,
acaté la zozobra que me correspondió;
hasta el fondo del pecho asumí su amenaza.
Y pude entonces constatar del todo
que al final del dolor no existe ya dolor,
que allí nos abre siempre la compasión sus brazos
y la verdad más honda es la alegría.

Eloy Sánchez Rosillo,
Oír la luz, Tusquets, Barcelona 2008.

jueves, 13 de junio de 2013

CORTOMETRAJE "DOS + DOS"

Impactante cortometraje del director iraní Babak Anvari, que necesita menos de diez minutos para sacar a la palestra la despótica lucha del poder por someter a sus ciudadanos.

 

Visto en ideasypalomitas.blogspot.com

viernes, 7 de junio de 2013

EL PECADO DE LA HORMIGA

Perdónenme el sol y la tierra y los pájaros del aire
y todas las criaturas simples y libres y luminosas.
No fue el mío el pecado primaveral de la cigarra,
aquel que se comprende y hasta se ama.
Fue el pecado oscuro, silencioso, de la hormiga, fue el pecado de la provisión
y de la cueva y del miedo a la embriaguez y a la luz.
Fue olvidar que los lirios que no tejen tienen el más hermoso de los trajes,
y tejer ciegamente, sordamente, todo el tiempo que era para cantar y perfumar.

Dulce María Loynaz


sábado, 1 de junio de 2013

PANES Y PECES PARA TODOS

La verdadera pobreza no viene dada por lo que se tiene sino por la actitud a la hora de compartir porque el problema definitivo no está tanto en la producción cuanto en el reparto. En ese sentido, el Evangelio es un libro que apunta al reparto más equitativo porque el reparto afecta al corazón, a las intenciones, a la percepción que se tiene del otro. Eso es lo que el Evangelio quiere modificar y si no llega a ellos, si el Evangelio se instala en la pura religiosidad, deviene estéril. Esto no se puede entender si no alienta en el compartir la profecía de la libertad y de la dignidad.


lunes, 27 de mayo de 2013

MALDITO EL QUE DERRIBA LA CASA DE LOS PÁJAROS

Maldito el que profana los lugares sagrados como el bosque absoluto
y el río absoluto y la isla absoluta.
Maldito el que no comprende que un árbol es alguien
muy anterior y muy superior a un concejal.
Maldito el gobernante sin amor, sin ternura.
Maldito el poderoso despiadado.
Maldito el ignorante que ejerce su poder contra los indefensos y los débiles.
Que sepa que nosotros hablamos en nombre de los árboles,
en nombre de los pájaros y de los peces.
Maldito el que dice defender la tradición y el pasado,
cuando no es capaz de conservar los tesoros del tiempo
y no respeta la ancianidad de los árboles.
Maldito el que despoja a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos
de la serenidad de la naturaleza.
Maldito el que destruye la ternura de la savia.
El que tala, el que lleva la muerte al corazón de la vida.
Maldito el que clava su hacha en el corazón palpitante de lal ciudad.
Maldito el asesino de los álamos,
el que excluye la sombra de la faz de la tierra,
el que prohíbe con sus crueles decretos
la belleza del amanecer y del ocaso.
Maldito el enemigo de la primavera,
el que mata una a una las hojas de los árboles.
Maldito el que derriba la casa de los pájaros.

Juan A. González Iglesias

lunes, 20 de mayo de 2013

ACTIVIDADES VERANO 2013


Urbasa, ¡vida!, cuando sacamos lo mejor de cada uno, cuando la naturaleza que nos rodea y las personas con las que estamos te acogen con una sonrisa, no puede pasar otra cosa que una semana maravillosa, llena de ¡VIDA!

Descargate el tríptico de propaganda aqui

domingo, 19 de mayo de 2013

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

   No es fácil hablar del Espíritu Santo. Es un tema fluido que rehuye el encasillamiento en nuestros esquemas mentales ordinarios. Sin embargo, eso mismo es un indicio de que nos acercamos a un tema divino. Hablar de Dios siempre supera nuestra capacidad de comprensión y de expresión. La inexactitud, la imprecisión, resultan inevitables. Es casi un buen síntoma. Si a esto se añade la falta de práctica, es decir, el relativo silencio creado en torno al Espíritu Santo, la dificultad se acentúa.
   El Espíritu es una realidad envolvente. Cubrió totalmente la vida de Jesús - "El Espíritu del Señor está sobre mí" (Lc 4,18) -; la vida de María -"La fuerza del Altísimo descenderá sobre ti" (Lc 1,35)-, y debe cubrir la vida de todo cristiano comunitaria e individualmente.


jueves, 9 de mayo de 2013

SEMANA VOCACIONAL EN EL COLE DE MURCIA

HASTA DAR LA VIDA:ALGO MÁS QUE UN LEMA
   Una imagen vale más que mil palabras, y bien verdad es, cuando miras con atención el póster que anuncia en nuestro Colegio la semanal vocacional de este año, que toma el lema “Hasta dar la vida”. El póster en cuestión presenta una mano abierta, con un corazón de goma espuma y en la muñeca, varias pulseras de cuero que llaman la atención por su sencillez. De una de ellas cuelga además una pequeña Tau.
   Una mano así evoca el trabajo, la vida, lo cotidiano, lo juvenil… evoca el riesgo. Porque para dar la vida hay que arriesgarse.
   No he podido ni he querido contener las ganas de escribir sobre la impresión que tengo en estos días.


   “Hasta dar la vida” es algo más que un lema. Es una actitud y es una aptitud. No da la vida el que puede sino el que quiere. De ahí que en la historia hayan quedado tan claras las palabras de Jesús: “Nadie me quita la vida, soy yo quien la entrego”. Para eso hace falta un talante de riesgo, una disposición del ánimo, de trabajo del ego y de mucha introspección hasta lo más profundo de cada uno. El que no se conoce no puede dedicarse a dar lo que no tiene, porque llegado el momento de apostar hasta el final va a ser como el que construye la casa sobre arena y ante la venida de los primeros vientos se queda sin ella. Y se trata también de una aptitud, ya que son necesarias una serie de cualidades que aunque a todos se nos entregan no todos las utilizan.
   Cuando esta tarde planteaba a los alumnos de mi clase la apuesta que los misioneros Alejandro Labaka e Inés Arango hacen por el Evangelio, les he recordado la parábola de los talentos. Inés y Alejandro reciben como cada uno de nosotros una serie de talentos que saben invertir, teniendo como beneficio el placer, la satisfacción, el gusto por haber llegado hasta el final. Pero me parece vital entender lo siguiente, al menos a mí me resuelta por dentro: al igual que Jesús, a Alejandro e Inés nadie le quita la vida, ni siquiera las propias lanzas que en ellos se clavan y que luego sus propios hermanos tienen que sacar con fuerza, no entregan la vida siquiera en ese momento que llama tanto la atención por la crudeza de las imágenes, cuando ellos se arriesgan marchando a aquel pequeño poblado adentrándose en la selva, su vida ya ha sido entregada a lo largo de los años en los que estuvieron preparándose para aquel momento. La muerte no les pilló por sorpresa, la hermana muerte, tal y como le gustaba a Francisco llamarla ya era su compañera natural de viaje. Ellos, como Jesús, ya se habían despedido de unas expectativas de fama, de vida cómoda, de comprensión, de éxito…y pudieron marchar en aquel helicóptero cuando “todo estaba cumplido”
   ¿Qué lectura hago yo de esto? Mi día a día es la “selva” en la que a mí se me han repartido una serie de talentos. Además, de esos talentos sólo se obtiene beneficio cuando viviendo desde la atención descubro todas las posibilidades y experiencias a mi alrededor de encuentro con Dios que pasan por mis propias entrañas. Y todas se tornan válidas, porque en todas se va a reflejar algo de mí misma, en un sentido o en otro, que no tiene por qué ser enjuiciada. Si ha llegado a mi vida es porque conviene.
   Así que para mañana, concretamente mañana, me pondré una pulsera de cuero que me recuerde la verdad del Dios que se manifiesta día a día, en lo cotidiano, de dentro hacia afuera. Y ese Dios me pide que cualquier cosa que haga, lo haga “Hasta dar la vida”, ya sea reír, trabajar, pasear, hablar, cantar… con ilusión…y si un día es necesario otra forma de dar la vida, ya se me planteará y la hermana muerte vendrá a pedirme que la acompañe. Mañana, concretamente mañana, intentaré ser el “ser que Dios ha soñado en sus entrañas”.

CLARA LÓPEZ RUBIO
Maestra del Colegio