jueves, 15 de junio de 2017

EL OTRO DÍA RECIBÍ ESTE WHATSAPP


El otro día recibí un WhatsApp con esta fotografía, que decía: "La escultura más bonita del mundo".

¡Qué maravilla poder estar en ese lugar contemplando semejante espectáculo natural!

Si te quedas serenamente mirando la imagen, ésta te invita a que te asomes en intimidad a ese horizonte de diferentes verdes y de variadas texturas y volúmenes. Es como si fuera la mano de Dios que quiere mostrarte la belleza de esas inumerables formas.

Pero cuando recibí el mensaje no se me ocurrió nada de esto. Lo que me surgió espontaneamente fue esta respuesta: "la escultura más bonita del mundo, un árbol; ¡alucinante!".

Es que más de una vez me he quedado mirando la belleza de un árbol como una creación única. De una pequeña semilla surgió un tallo que se ha ido engrosando y robusteciendo. Ha ganado altura y se ha poblado de hojas hasta una forma peculiar. Cada árbol es como una especie de monumento natural, una obra maestra de la naturaleza que además ofrece a los animales alimento, cobijo y sombra, a la tierra fijación y a la atmósfera oxígeno.

Y si en un viaje en tren miro el cielo, veo la pintura más hermosa del mundo, con sus diferentes tonos naranjas, las formas de la nubes, y el horizonte de cielo y tierra que se funden.

Y si miro al ser humano no encuentro un robot que se le pueda comparar: infinitas posibilidades de movimientos, y ¡si se entrena qué armonía alcanza! ¡Qué capacidad de aprendizaje, de adaptación, hasta de sanarse a sí mismo cuando se hace una herida o se fisura un hueso! Y sobre todo ¡qué capacidad de superarse a sí mismo, de ir más allá de sus propios límites, de ser creativo incluso!

¿Quién es el artista que hace estas esculturas, estas pinturas? ¿Quién es el ingeniero que ha diseñado esta máquina prefecta que es el ser humano? Y podríamos seguir hasta el infinito... ¿Quién es el arquitecto que ha pensado en esas formas únicas, plenas de armonía y majestuosidad que son las montañas? ¿Quién es el agricultor que llena el campo de mieses y el bosque de árboles y cada rincón de 'hierbitas'? ¿Quién es el químico que ha mezclado los elementos para formar la inmensa riqueza de los diferentes materiales? ¿Y quién es el físico que ha establecido unas leyes que permiten, el movimiento, la materia, la energía, la vida? Es Él, el ausente totalmente presente, el Padre de la Vida, el que habita cada persona y cada instante de esta existencia, el que da sentido y libertad a la persona, el que se entrega totalmente, el que es puro regalo. Es el que "es".

Javi Morala, capuchino

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